miércoles, 7 de mayo de 2014

Aumenta tu fuerza de voluntad

Para llevar nuestra vida hacia la dirección que deseamos, es necesario saber tener un buen dominio sobre nosotros mismos. En mayor o menos medida, todos tenemos esa fuerza de voluntad que se necesita, de lo contrario nuestra vida sería un caos. Desde el mismo momento en que una persona tiene un deseo y sigue un plan para conseguirlo, la voluntad está presente.
"Cuando alguien que necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quién se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad de conduce a ello".

Hay que tener en cuenta que para lograr nuestros objetivos, muchas veces habrá que luchar contra uno mismo. Un ejemplo es cuando vamos al gimnasio, debemos luchar contra nuestro deseo de quedarnos en casa; y cuando hacemos dieta, luchar contra la tentación de comer todo lo "prohibido". Si tienes voluntad, ganará el deber; sino, el placer.

La voluntad, como otros muchos aspectos de la vida, se puede entrenar. ¿Necesitas un empujoncito? Pues atento a estos consejos:


  1. Objetivos a corto plazo. A la hora de marcar tus metas, trata de no ser demasiado ambicioso. Si estás a dieta, no trates de perder muchos kilos en poco tiempo. Si lo haces de forma gradual resultará más fácil conseguirlo. 
  2. Por escrito y con fecha límite. Para evitar que el propósito planteado quede en nada, es necesario asumir el compromiso. Si te cuesta asumirlo, para hacerlo oficial escríbelo en un papel, acompañado de la fecha en la que crees que se llevará a cabo.
  3. Sé lo más concreto posible. Te será más fácil establecer metas concretas (sustituir las carnes rojas por pescado) que generales ("comer mejor").
  4. Recompénsate. No todo va a ser privaciones en la vida. Cada vez que consigas un objetivo, concédete un pequeño premio. De esta manera te resultará más fácil continuar el camino y te permitirá continuar de manera más satisfactoria. 
  5. Sé constante. Es posible que las cosas no siempre salgan como se desean. ¡No te preocupes! Mántente firma y sigue con tu propósito, "quién tiene la voluntad tiene la fuerza". 

Sólo tu puedes hacerlo posible, sólo tú tienes la voluntad que necesitas y la fuerza para conseguirlo.
¡No te rindas!


martes, 22 de abril de 2014

Valórate a tí mismo

Puede que no sepas valorar de todo lo que eres capaz o incluso de quién eres. Lo único que necesitas es despertar, darte cuenta de la realidad de lo que eres, de lo que puedes y de lo que tienes.
Concédete el permiso de equivocarte, de ser tú mismo. No permitas ser lo que los demás quieren que seas, les conviene o gustaría que fueses; porque te estás convirtiendo en lo que ya hay: todos los demás. Concédete el permiso de ser diferente, de ser quien eres, porque ese eres tú y ese es quién quieres ser.

Es probable que a muchos no les guste cómo eres o se enojen por intentar ser ese que eres. Que se alejen de ti creyendo que eres raro o simplemente diferente. Pero si no empiezas a darte ese permiso, no habrá felicidad en tu camino. Te quedarás siendo un individuo más, parecido a otros miles de individuos con los que te cruzarás. Una oveja más de este rebaño al que pertenecemos. Pero, ¿por qué la oveja negra ha de ser la mala? ¿Acaso no tiene derecho a ser diferente? Ser diferente no tiene que ser negativo, somos nosotros mismos los que le damos ese papel. En la mayoría de las ocasiones ser diferente es una virtud, que sólo tú puedes aprovechar.

La sociedad te lo pondrá difícil con sus prototipos de personas en la televisión, las revistas, por la calle..., pero no les permitas cortarte las alas, quitarte la libertad de ser quién eres, quién quieres ser; ya que esa decisión está en ti y te hará libre.

Piensa que estás en el mundo para contribuir con tu fragancia.
Simplemente mírate a ti mismo.
Sé quién eres y sé consciente de ello.
No hay posibilidad de que seas otra persona.
Puedes disfrutar de ello y florecer regado con tu propio amor o puedes marchitarte en tu propia condena, tratando de ser otra cosa, tratando de ser quién no eres.
Tú decides. 

sábado, 5 de abril de 2014

Sustituye los pensamientos negativos por emociones positivas

En la mayoría de ocasiones, nos preocupamos excesivamente sin motivo. La preocupación está más influida por la mente que por la realidad. El miedo siempre nos hace ver las cosas peor de lo que son, y de este modo preocuparnos de forma inconsciente más de lo que debemos. Para cambiar estos pensamientos negativos, te propongo el siguiente experimento, y podrás comprabarlo por ti mismo.

- Piensa en el hecho que te preocupa. Dedícale unos minutos (lo justo para no agobiarte demasiado) pero procurando centrar tu atención, tanto en el hecho en sí como en los sentimientos negativos que te produce.

- Vacía tu mente. Trata de eliminar lo más rápidamente posible ese pensamiento de tu cabeza. Para ello, puedes, por ejemplo, contar en voz alta hasta 10.

- Rescata un recuerdo positivo. Cierra los ojos y piensa en un recuerdo feliz de tu vida, puede ser cualquier cosa que te haga feliz o estar agusto. Trata de recordarlo con el máximo detalle posible, concentrándote en las sensaciones agradables que te produce. Si quieres estar más relajado, puedes poner música suave de fondo.

- Valora el resultado. Abre los ojps y trata de volver gradualmente al mundo. ¿Cómo te sientes ahora? Seguro que mucho mejor que al principio.

Este ejercicio demuestra que la mente es la que manda. Nosotros podemos decidir en qué queremos pensar y, por lo tanto, cómo nos queremos sentir. En lugar de dejarnos llevar por las emociones negativas, debemos exigirle a nuestro cerebro que se centre en las positivas.
Si aprendes a cambiar esos pensamientos negativos por otros positivos, vivirás más plenamente y serás más feliz. Además, aprenderás a ser dueño de tu mente y de este modo a no permitirle que el miedo reaccione por ti.

Se dueño de tu mente, se positivo.

jueves, 13 de marzo de 2014

Aprende a tomar decisiones

Tomar una elección permite coger el timón de nuestra vida. "Cada hombre tiene que inventar su camino", Jean-Paul Sartre. Si sabes cual es el destino final, todo será más fácil; si no, sólo necesitas tiempo, marca tus prioridades y ¡a por ello!
Elegir una opción entre 100 no es difícil, lo complicado ea renunciar a las 99 restantes y que debemos dejar atrás.
Aprender a tomar decisiones es una habilidad que puede entrenarse. Para acertar en nuestras elecciones, hay que definir con exactitud la situación, identificar las opciones al alcance y aceptar cierto margen de error.
Si la indecisión te paraliza, fija tus metas. Una de las razones por las que las personas no saben qué escoger es porque no concretan sus metas. En caso de necesidad, haz una lista de tus objetivos y apunta al lado el valor que aportarán a tu vida. Recapitula, con todas las opciones sobre la mesa y escoge la mejor, teniendo en cuenta qué quieres y cuáles son tus motivaciones. 
Si tu miedo es al cambio, piensa menos y experimenta más. El temor a equivovarnos condiciona muchas de nuestras decisiones. Si ese miedo te impide avanzar, trata de ver los reveses de la vida no como un fracaso, sino como un aprendizaje. Tememos el fracaso, pero lo cierto es que no fracasa quién se equivoca, sino quién persiste en el error ya sea porque no aprende o porque no aplica el aprendizaje. 
Traza un plan B por los ¿y si...? Piensa qué puedes hacer si en el peor de los casos sucediera eso que tanto temes. Reflexiona bien y no te presiones.  Las prisas no siempre son buenas, y cuando te hayas decantado por algoy descartado el resto de las opciones, mantén la vista al frente.


martes, 25 de febrero de 2014

Usar whatsapp sin acabar enganchado

Via: la mente es maravillosa.
http://lamenteesmaravillosa.com/como-usar-whatsapp-y-no-acabar-enganchado-a-el
@mntemaravillosa

Todos sabemos que cada vez es más frecuente el uso de las nuevas tecnologías. Muy pocos aún intentan evitarlas, muchos otros por el contrario las disfrutan, les gustan y las usan a diario. Podemos comparar el uso de Internet, del Whatsapp, de los juegos online, etc. como si del consumo de una sustancia se tratara. ¿Qué quiere decir esto? Que debemos diferenciar entre el uso, abuso o la dependencia.

En el caso del whatsapp podemos decir que usarlo de forma irracional o como medio de control sobre otros puede llegar a ocasionarnos múltiples problemas personales, de pareja, sociales, etc. A continuación damos algunos breves consejos que si llevas a la práctica podrás practicar un uso racional del WhatsApp.

1.- A veces acostumbramos a la sociedad, a nuestros conocidos, a nuestros contactos, a recibir respuesta de inmediato. Si no respondes inmediatamente, o no te responden a ti, no saques conclusiones apresuradas de por qué ha sucedido. Esto sólo nos llevará a estados de ansiedad y malestar: ‘lo ha leído y no me contesta’, ‘ha estado en línea y no ha sido capaz de decirme algo’, ‘pasa de mí’. En algún caso puede que tengas razón, pero en otros es posible que puedas equivocarte y haya otras explicaciones de por qué no te ha contestado a un mensaje. No somos adivinos por mucho que a veces lo creamos. No estamos en la mente de la otra persona y no sabemos si quizá simplemente no ha respondido porque no podía hacerlo en ese momento. Además ten en cuenta que si eres de los que contestas de inmediato casi siempre, la sociedad te exigirá que así lo hagas. Si no contestas de inmediato o no te contestan, no pasa nada. Debemos aprender a ser pacientes, a reconocer que no todo el mundo es como nosotros y que no siempre las cosas ocurren como uno espera que sean.

2. Piensa que todo el mundo tiene derecho a responder o a no hacerlo, a escribirte antes o responderte después e incluso puedes tener tus motivos para no haber contestado. Escribe cuando consideres ‘oportuno’, pero has de saber que ‘lo oportuno’ no significa para todos lo mismo. Es importante que aprendamos a respetarnos y respetar los comportamientos de los demás. Todos tenemos derechos asertivos, como no dar explicaciones, no justificarnos, no responder, decir que no, etc). Pero ojo, tú tienes derecho, los demás también.

3. Intenta utilizar el Whatsapp a determinadas horas y sobre todo evitarlo a otras. Mientras duermes, comes, trabajas, etc, sería recomendable tenerlo en silencio (si es posible) o no utilizarlo. Intenta utilizarlo de forma que no interfiera en tus actividades diarias ni en tus ritmos circadianos.

4. Cuidado con vigilar y controlar a otros. Esto puede convertirse en un auténtico calvario y una obsesión y así desencadenar posibles problemas personales. Ver si está en línea, si está conectado a la vez que otra persona, cuándo fue la última vez que se conectó…Todo esto no genera otra cosa que control, inseguridad, malestar, ansiedad…

5. Nunca discutas a través de Whatsapp. Es algo que se repite bastante en esta sociedad, pero piensa que a través de este medio de comunicación, la comunicación no verbal como gestos, mirada, postura, etc., y la comunicación paraverbal, que es todo aquello que tiene relación con la voz, no se perciben igual que si tuvieras a la otra persona delante, de forma que se pueden ocasionar muchos malentendidos. Si tenemos en cuenta que la comunicación no verbal representa el 55% de la comunicación, la comunicación paraverbal el 38% y la comunicación verbal (lo que decimos), representa el 7%, esto quiere decir que a través de estos mensajes perdemos no tanto el qué se dice sino cómo se dice.

6. Dedica el tiempo a hablar con esas personas con las que estás y no con las que no estás. Si has utilizado el Whatsapp u otro medio para quedar con amigos, familia, etc. y ya estás con ellos no sigas utilizando este medio olvidando que hay personas contigo. Mejor déjalo para otro momento.

Para acabar, una frase muy conocida y para que podáis analizar, que habla precisamente de las nuevas tecnologías, y dice así: ‘Las nuevas tecnologías nos acercan a los que están lejos y nos alejan de los que están cerca".

sábado, 15 de febrero de 2014

Logra una vida plena sin temores

Cada minuto que pasa es un minuto que no volverá. Por lo tanto, no vale la pena desperdiciar nuestro tiempo en pensamientos que tan sólo nos pueden traer infelicidad. Aprender a librarnos de esas malas vibraciones nos hará sentir más dichosos.

Preocuparnos no es un rasgo negativo, si no que nos permite tomar las tiendas de nuestra vida, resolver nuestros problemas y evitar dificultades. Cuando esta preocupación es excesiva, es cuando aparecen los problemas, la angustia y el malestar. Es necesario ponerle freno, ya que nos puede llevar a una situación de infelicidad constante.
"Quien vive temeroso, nunca será libre", Horacio.

Ante un problema, la actitud más lógica es tratar de encontrar solución y actuar: CONCENTRATE EN EL PRESENTE. Pero cuando este problema no tiene solución, no tiene sentido estar pensando en él una y otra vez. Nos desgastaremos inútilmente, y este exceso de preocupación nos llevará a un estado de ánimo negativo muy difícil se controlar.
Debes diafrutar del presente sin mirar atrás.  El pasado, pasado está y el futuro es una incógnita. Disfrutar del aquí y ahora es la solución más acertada.

La clave estará en no dejar que los temores nos amarguen la vida. Para ello apúntate estos consejos:

1. Mantente ocupado/a. Es el método más sencillo para luchar contra la ansiedad. Si tienes la mente ocupada, no habrá lugar para las autodestrucciones. Disfrutar plenamente de tu tiempo te ayudará a ser más feliz.

2. Evita dramatizar los problemas. Analiza la situación que te preocupa y trata de buscarle una solución.  Si es posible,  actúa sin más, si se trata de un problena irresoluble, asúmelo y trata de seguir adelante.

3. Confía en tí mismo/a y en tu fuerza interior. Trata de convencerte de que la verdadera seguridad no se encuentra en tratar de controlarlo todo, sino de tener los suficientes recursos para reaccionar ante los problemas de la vida de forma valiente y positiva.

lunes, 27 de enero de 2014

Busca un plan para lograr tus sueños

Todos tenemos sueños que creemos inalcanzables, pero conseguirlos es posible si te pones a ello. Para hacer realidad tus sueños debes convertirlos en un proyecto.

Lo necesario para alcanzarlos es la esperanza, una herramienta poderosa que nos ayudará a vencer momentos de tensión y malestar, y que nos ayudará a alcanzar los sueños de forma más eficaz, además de mejorar nuestra autoestima. Para conseguirlo, ha que recorrer 3 etapas:

- Crear o imaginar el objetivo que quieres alcanzar. No hay método más eficaz para conseguir algo que visualizarlo ya en tus manos.
- Tomar conciencia de las dificultades con las que te puedes encontrar y establecer pequeñas metas que te acerquen más al objetivo final. Simplificarlo te ayudará a que el camino parezca más corto.
- Crea un plan para poner en práctica las medidas que te has propuesto, contempla cómo y cuándo las realizas, y ¡a por ellas!